sábado, 13 de septiembre de 2014

Y tú quién eres?...

Después de un año sin haber mantenido ningún tipo de contacto con mi ex, hoy me pregunto que habrá quedado de él, que habrá quedado de la persona que me enamoré en su día.

Seguramente su esencia siga perdurando, pero es evidente que él ya no es el mismo. Yo tampoco.
Ambos hemos vivido situaciones diferentes, hemos crecido, hemos madurado y hemos elaborado la ruptura de maneras diferentes, él como dejador, yo, como dejada...

Estoy segura que si me sentase a hablar con él, notaría que ya no es la misma persona. y seguramente él notaría lo mismo de mí.

 

Aquello que nos unió, ya no está... 

Por qué comento esto?, porque después de haberlo visto con su nueva pareja, ahora tengo la sensación que ya no lo conozco, que ya no sé quién es... Lo siento lejano, diferente, en definitiva, no conozco a esa persona... 

Tengo la sensación que mi pareja era otra persona y no esa que vi aquella tarde... 

Medité sobre esta sensación que tengo, y creo que no es mala. Es una buena sensación... 
Si estoy sintiendo esto, eso significa que poco a poco me estoy alejando de aquella persona, que no me siento tan unida a él como antes.
Es como si cada día que pasa, esa persona fuera una extraña para mí, no sé muy bien cómo explicarlo. 

Es un sentimiento raro, porque al fin y al cabo hemos estado juntos más de 6 años, pero en el fondo esta sensación me gusta, y me gusta porque eso significada que estoy avanzando, que no estoy tan estancada como yo creía...

viernes, 5 de septiembre de 2014

Primer año sin él...


Se hizo esperar, parecía que no quería llegar, pero si, llegó... el primer año sin mi ex, el primer año sin su compañía, sin sus abrazos, sin sus besos... mi primer año escribiendo en este blog.
Mi primer año llorando las penas, desahogando mi dolor aquí, y compartiéndolo con vosotros que, con total seguridad, estáis pasando por lo mismo que yo...

Mi primer año llegó en plenas vacaciones. Los días previos yo estaba muy nerviosa y triste por la llegada del primer aniversario, pero sabía que era inevitable, y que con total seguridad sería muy beneficiosa para mí: ya no habrá más primeras vacaciones sin él, no habrá más primer cumnpleaños sin él, ni primeras Navidades sin su compañía... Ya no más.
Ahora es tan solo pensar en lo mal que estaba yo el año pasado por estas fechas, cuando apenas me había dejado, cuando la herida aún sangraba abundantemente.

Y es precisamente esto lo que me preocupa, el ver que ha pasado un año, y si, el dolor no es el mismo: he avanzado mucho, mi día a día nada o poco tiene que ver con el principio: noches enteras sin dormir, el agobio de querer recibir un mensaje, una llamada suya y que nunca llegaba... y pese a todo esto aún siento el dolor.

Siento el dolor de su partida, de su decisión de dejarme, de ver que ahora tengo que continuar mi vida sin él y no sé muy bien cómo se hace eso cuando teníamos tanto proyectos de futuro juntos...

Veo que avanzo, si, pero muy poco a poco. A veces me siento agotada por sufrir tanto, parece que esto no se acaba más, y me pregunto cuándo se acabará...

Tengo claro que mi mejora emocional y la reconstrucción de mi autoestima depende exclusivamente de mi, pero es complicado conseguirlo teniendo dos trabajos y no disponiendo de tiempo libre para poder hacer las cosas que me gusta y poder conocer gente nueva... aunque conservo a mis amigos, apenas puedo verlos.

Estoy consiguiendo sacarme poco tiempo al día, tiempo libre para mí, que normalmente no supera los 40 minutos, ya que enseguida tengo que irme a trabajar al otro trabajo.

En ese tiempo, aunque pequeño, pienso e intento tener mi propios proyectos de futuro. Tengo algunas cosas entre las manos, y a ellas me aferro para continuar con mi vida.
Mis proyectos de futuro son lo único que tengo ahora que me aminan y me mantienen un poco contenta.

Como comentaba, mi primer aniversario se produjo en plenas vacaciones. Ese día fue triste, no dejé de pensar en todo lo que había pasado aquel día: en su llamada, en lo que me dijo, en todo lo que vino después... Incluso estaba pendiente de la hora a la que me dejó...

Al día siguiente me sentí liberada: ya habia pasado, y continúe con mi viaje, tocada, triste, pero un poco mejor que el día anterior.

Y eso me alivió.

Sé que escribo poco, pero como comentaba antes, sufro de escasez de tiempo.
He decidido escribir al menos una vez a la semana, para contar cómo me va, lo que pienso y lo que estoy haciendo para salir adelante.

Me está costando superar esta ruptura, más de lo que yo pensaba inicialemente, pero entre que me he enterado que mi ex ha rehecho su vida con otra persona, mi vida estresante de trabajo... es complicado.
Asique esto me obligará a poner más de mi parte si quiero salir adelante... asique: manos a la obra y a trabajar!.